#manu merillas, enero 2018

Manuel Merillas ha vuelto a la competición. Si bien ya había participado en alguna carrera por montaña local, los Campeonatos de España de Esquí de montaña en Boí Taüll (Lleida) han sido las primeras pruebas en la que el leonés aparece con la intención de exprimirse al máximo. “Mi última carrera en estas condiciones fue el Maratón Alpino Madrileño de 2016, en el que fui campeón de España, de lo que ya han pasado casi dos años”, nos explicó sobre la nieve.

El sábado se enfrentó a la prueba de Cronoescalada en la que, a pesar de las buenas sensaciones generales, acabó con un regusto amargo tras perder en la sección final sus posibilidades de entrar en el top5. “Aun poniéndoles recambio, las pieles no querían pegarse. En ese momento iba sexto con buenas sensaciones, con el cuarto y quinto cerca. Pero bueno, son los problemas del directo”.

El domingo las cosas fueron bastante mejor en el Sprint. El corredor y esquiador de 26 años consiguió colarse en las semifinales y firmó una novena plaza. “Lo importante es que del pie ni me acorde, así que lo demás pasa aun plano secundario. La semana que viene vamos al Snow Cross Leitariegos así que a seguir entrenando, que ya se lo que tengo que mejorar y son muchas cosas”, explicó en las redes. Con este espíritu entusiasta que le identifica, Merillas volvió a colgarse un dorsal y a centrarse en lo que mejor sabe hacer dejando atrás muchos meses en los que el dolor ha sido su principal acompañante.

“He pasado mucho tiempo soñando con este momento”
¿Cómo te sientes en esta vuelta a la competición?
He pasado mucho tiempo soñando con este momento, muchas horas deseando llegar hasta aquí con la capacidad para darlo todo, y al final ha sido un retorno un poco amargo por los problemas con las pieles. Llevaba algo dentro que necesitaba soltar y en la cronoescalada no lo pude hacer del todo.

De todas maneras, tu estreno de verdad será con las zapatillas en vez de con los esquís, ¿no?
Sí. Aunque he hecho mucha travesía y se me da bastante bien, mi deporte siempre ha sido correr por la montaña. Ya veremos cómo llego a la temporada de trail.

¿Sigues con dolores?
Solo cuando corro en llanos y en falsos llanos, por lo que no puedo coger ritmo rápidos como me gustaría. Sin embargo, en las subidas y bajadas ya no me duele y me encuentro muy fuerte. Hay subidas que antes andaba y ahora puedo correrlas. No te puedes imaginar la de ejercicios de fuerza que hago a la semana.

“Ahora soy más cauto, mido bien los esfuerzos y sé lo que tengo que hacer para conseguir lo que quiero”
¿Qué ha cambiado en ti como corredor en estos meses de lesión?
He cambiado de forma radical. Ahora soy más cauto, mido bien los esfuerzos y sé lo que tengo que hacer para conseguir lo que quiero. Aun así, sigo siendo un enfermo del entrenamiento, lo que juega a la vez a mi favor y en mi contra.

¿En qué sentido?
Pues que me gusta pasar muchas horas en el monte y a veces me paso. De todas maneras, sí que tengo facilidad para asimilar estos entrenamientos largos y luego en carreras cortas como la del sábado también rindo.

Imagino que tendrás ganas de volver a ser el de antes.
No quiero ser el de antes, solo sentirme libre. Tengo ganas de dejar las preocupaciones y de pensar en más cosas que en el dolor. Han sido muchos meses en los que me levantaba con dolor y entrenaba con dolor. Lo que quiero ahora mismo no son resultados, solo libertad.

“Alguna gente del mundillo de la bicicleta, incluido mi entrenador, me ha querido echar el guante”
¿Pensaste en algún momento en terminar con las carreras para pasar a otra cosa?
Debido a la lesión, he hecho muchísima bicicleta tanto de montaña como de carretera y alguna carrera en la que me ha ido bien. En 9 meses le he conseguido meter mano a gente profesional y a deportistas muy buenos, por lo que alguna gente de este mundillo,  por lo que alguna gente de este mundillo, incluido mi entrenador, me ha querido echar el guante para pasarme a las dos ruedas. Si no me quedara más opción, por los dolores, tal vez lo haría, pero lo que yo quiero es estar en la montaña.

Leido aquí

El leonés es el flamante Campeón de España de Carreras por Montaña tras vencer en el Maratón Alpino Madrileño. La mejor noticia posible además de hacer doblete con su pareja, Azara García, con la que se casa en apenas dos semanas.

Este ha sido un año extraño para Manuel Merillas. Ha sufrido su lesión más importante, que desde Enero apenas le ha dejado entrenar con continuidad. Ahora, ya casi recuperado del todo, se ha llevado el Campeonato de España, que también ha ganado la que será su esposa en unas semanas. Con él charlamos tras su victoria en el Maratón Alpino Madrileño.

El Campeonato de España ha sido casi como una historia de amor…
Sin casi. Dentro de dos semanas nos casamos.

¿Es la primera vez que hacéis un doblete?
El año pasado estuvo ella lesionada y este año yo. La primera vez que pudo pasar fue en el Reventón Trail, pero al final ha sido esta la primera vez.

“Ha sido dolorosa, porque entre una cosa y otra, con la lesión, me ha costado bastante conseguir una continuidad.”
¿Cómo va la temporada hasta el momento?
Ha sido dolorosa, porque entre una cosa y otra, con la lesión, me ha costado bastante conseguir una continuidad. El 28 de abril me quitaron las limitaciones para entrenar. Ahora hay que esperar a que se fortalezca todo.

¿Cómo ha sido el proceso de la lesión?
Desde el 10 de enero llevo con problemas en el tendón de aquiles. Empezó como una pequeña tendinitis, después una pequeña rotura, luego una calcificación, pasó a una bursitis… A partir de que me quitaron la calcificación es cuando hay que esperar a que se recupere la lesión.

¿Era esta tu primera competición?
No, he corrido alguna más de prueba. Alguna carrera en casa, corrí Zegama, que era la prueba de fuego para ver cómo estaba el cuerpo. Y hace dos semanas corrí el Pico Pienzu.

¿Cómo fue tu Zegama?
Me planté allí con dos semanas de entreno bueno, con algo de dolor, pero es lo que había. Mi única intención era salir a muerte y que saliera lo que saliera. Ni estrategia ni nada, fui todo el rato a lo que daba. Conseguí llegar a meta, muerto, pero muy bien.

¿No fuiste con cuidado por la lesión?
No, para nada. Tengo la sensación de que cuando me exprimo mucho, el cuerpo está caliente y se me quita el dolor, se me olvida. Cuando llevo tiempo corriendo se me quita. Esa era la idea que tenía, correr a tope para que la temperatura del cuerpo subiera.

“Siempre que tengo alguien delante se me va la pinza y voy a un ritmo muy alto. Me gusta ir siempre rápido”
Además tu siempre eras de la idea de entrenar a muerte hasta que tuviste entrenador…
De hecho, la sigo teniendo, pero hay días que me lo tomo con más calma. Siempre que tengo alguien delante se me va la pinza y voy a un ritmo muy alto. Me gusta ir siempre rápido y la gente con la que entreno también. Pero claro, hay que tener días de relax, series, volumen… Antes no diferenciaba.

¿Prefieres correr con gente?
Sí, aparte que puedes meter más tiempo y es más entretenido. Me encanta correr con gente y pasar una buena mañana con los amigos.

¿Cómo ha sido la recuperación entre tanta carrera seguida?
Entre Zegama, Pico Pienzu y el Maratón Alpino Madrileño casi no he tenido descanso. De momento me ha respondido bien la lesión, aunque me he hecho un pequeño esguince en el otro pie. En el Km12, al bajar de la Bola del Mundo, me empezó a doler. Hasta el Km 20 no se me fue el dolor. En el último tramo me volvió a doler, llegué a meta y me dolía. Al quitarme el calcetín vi el huevo en el tobillo. Ahora tengo un buen hematoma en todo el empeine.

¿Qué te pareció el Maratón Alpino Madrileño?
Ya lo había corrido hace cinco años. La primera que hice con buen nivel. Es una carrera de locos. Se corre muy rápido, el terreno es para matarse. Hay caminos y pistas con mucha piedra y cuesta mucho correr, exige concentración todo el rato. La gente que ha ido este año ha hecho que no pudiera estar más luchada. La última subida es la más dura, el ascenso a Cabeza de Hierro, además de la última bajada de 11 kilómetros en la que tienes que correr mucho.

“Voy carrera a carrera e intento correr todo lo que puedo antes de cada prueba para tener rodaje.”
¿Esta vez no fuiste a muerte como Zegama?
En Zegama salí a muerte si quería sacar puesto. Pero esta vez era un poco más que Zegama; con el calor que hacía y la altura, había que usar más la cabeza. Yo tenía pensado empezar a apretar en el Km30. Así lo hice y reduje muy rápido la distancia con los primeros. Jugué mis cartas y me salió bien.

¿Cuáles son tus próximas carreras?
Si estuviera al 100% iría al Campeonato España de Kilómetro Vertical a Fuente Dé. Pero hay que ver cómo voy del pie. Luego viene Zumaia Flysch y el Campeonato de Clubes. Luego a Dolomitas y al Mundial de Skyrunning.

¿Habías tenido lesiones como esta que has sufrido estos meses?
Lesiones como esta no. Me había caído, hecho daño en hombro o costillas… Este tipo de lesiones, que ya llevo 5 meses, por lo que este año me resulta mucho más duro, porque me gusta tener continuidad y entrenar de seguido y con este problema no puedo. Los días que puedo entreno mucho, me salen muchas horas. Tengo que pensar un poco más en hacer las horas que necesito de cualquier manera. Voy carrera a carrera e intento meterle todo lo que puedo de correr antes de cada carrera para tener rodaje.

“Llevaba toda la semana pensándolo. Tenía ese gusanillo de que ganáramos los dos, que sería una pasada porque nadie lo había conseguido.”
¿Te esperabas hacer doblete con Azara?
Llevaba toda la semana pensándolo. Tenía ese gusanillo de que ganáramos los dos, que sería una pasada porque nadie lo había conseguido.

¿Cómo ves a Azara esta temporada?
Está que se sale, desde que salió de la lesión lo ha pillado con ganas. El año pasado dejó de correr por la lesión y este año está fresca. Le está saliendo toda la rabia del año pasado.

Ella también tuvo una lesión importante…
Sí, se tiró desde junio hasta final de temporada con un esguince de tobillo muy gordo. Lo arrastró durante seis o siete meses. Esta temporada ya empezó con el tobillo bien y todo va cuesta abajo.

¿Soléis entrenar juntos?
Sí, prácticamente siempre. Nos levantamos, dejamos al crío en el colegio y nos largamos. Siempre que tenemos un hueco, salimos juntos. Hacemos lo que sea para entrenar juntos.

“La clave es pisar fuerte y no tener miedo. Si tienes miedo te vas. Hay que tener mucha precisión.”
¿Cómo son vuestros entrenamientos? ¿Vais más juntos o por separado?
Más o menos, cuando son rodajes o tiempos de descanso, calentamiento, vuelta a la calma… A la hora de las series o tirar a un ritmo, cada uno va a su bola. Pero quitando esos ratos de ir rápido, vamos siempre juntos.

Además tú la ayudaste a mejorar en los descensos…
Desde que la conocí a ahora ha cambiado mucho, es otro planeta verla bajar. Venía del atletismo y a ellos les cuesta más. Día a día le he ido explicando las maneras, las formas, cómo pisar, etc… Ha mejorado mucho.

¿Cuál es la clave de un descenso?
La clave es pisar fuerte y no tener miedo. Si tienes miedo te vas. Yo tengo la técnica cogida, y a ella le falta no tener miedo. Si vas por Picos, como metas la pata mal un centímetro, te caes de boca. Hay que tener mucha precisión.

Leido aquí


Entrevista con Manuel Merillas, en un programa muy especial dedicado a las carreras que han visto como los incendios han asolado parte de sus recorridos. El corredor berciano admite que su lesión ha dejado a algunos ‘amigos’ por el camino y que las modas hacen peligrar su deporte. Escucha ingravidos todos los martes (13:45 horas) y los viernes, a las 19:00 horas en radio marca y trailcyl.com

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: